Por: Genesis Lara
“Ante la crisis y la falta de apoyo consular, muchos venezolanos ven en esta cooperación un camino hacia la reconstrucción democrática de su país.”
SANTO DOMINGO, RD – La autorización del gobierno dominicano para que Estados Unidos utilice áreas restringidas en la Base Aérea de San Isidro y en el Aeropuerto Internacional de Las Américas fue recibida con optimismo por venezolanos residentes en el país.
Esta medida forma parte de la estrategia para desarticular redes de narcotráfico ligadas al régimen de Nicolás Maduro en el Caribe, en especial al denominado “cártel de los soles”.

Migrantes destacaron que enfrentan serias dificultades para realizar trámites en la embajada venezolana en Santo Domingo, lo que califican como un “castigo” que complica su estatus migratorio. Por eso, valoran la cooperación dominicano-estadounidense como una “luz al final del túnel” frente a la crisis política y social de Venezuela.
Líderes como Klever Correa, representante de la opositora María Corina Machado, y Alejandro Gómez, de la Pastoral Católica de Venezolanos, enfatizan la importancia de frenar el narcotráfico y recuperar la democracia en su país.
El régimen de Maduro rechazó la decisión dominicana, calificándola de injerencia en su soberanía, mientras que para los migrantes la medida es un posible punto de inflexión hacia el cambio democrático.





