
“El cierre de la embajada nicaragüense marca el punto más delicado en décadas de relaciones diplomáticas entre Managua y Santo Domingo, aunque todavía no implica una ruptura formal.”
SANTO DOMINGO. RD – La relación entre República Dominicana y Nicaragua entra en una nueva etapa de tensión luego de que el gobierno de Daniel Ortega decidiera cerrar su embajada en Santo Domingo, siete semanas después de que las autoridades dominicanas llamaran a consultas a su embajadora en Managua.
El Ministerio de Relaciones Exteriores dominicano (Mirex) confirmó este 9 de septiembre que tomó nota de la decisión. Desde julio, la misión dominicana en Nicaragua permanece bajo la dirección de un encargado de negocios interino.
Aunque el cierre reduce el nivel de representación, no supone por sí solo una ruptura formal de relaciones diplomáticas. República Dominicana mantiene abierta su misión en Managua y ha señalado que continuará dando seguimiento a los vínculos bilaterales mediante los canales diplomáticos existentes.
El episodio profundiza un deterioro que comenzó a hacerse más evidente tras la crisis política nicaragüense de 2018, cuando Santo Domingo respaldó pronunciamientos internacionales sobre democracia, derechos humanos y procesos electorales.
Las relaciones entre ambos países se remontan a 1949 y pasaron de la cercanía entre las dictaduras de Rafael Leónidas Trujillo y Anastasio Somoza a una relación institucional basada en cooperación política, económica y cultural.

Ahora, el Gobierno dominicano deberá decidir si mantiene su actual representación, reduce funciones, responde con un cierre recíproco o adopta medidas diplomáticas más severas. Por el momento, los canales oficiales permanecen abiertos.


