El miedo que intimida el desarrollo de La Altagracia en pleno siglo XXI

Karla Silverio
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Por: José Sánchez

Presidente de la Alianza Empresarial Turística de La Altagracia.

“Una sociedad verdaderamente democrática no puede construirse sobre el silencio, la intimidación ni la indiferencia.”

PUNTA CANA. RD – Es profundamente lamentable que, en pleno siglo XXI, todavía existan empresarios, comerciantes, ganaderos, propietarios y ciudadanos de nuestra querida provincia La Altagracia que sientan temor de expresar, libremente y de manera civilizada, sus ideas; defender sus derechos o manifestar sus preocupaciones frente a decisiones que podrían afectar sus actividades económicas, su patrimonio y el futuro de sus familias.

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El miedo político, las presiones ejercidas por determinados grupos y el temor a posibles represalias son prácticas que debemos superar definitivamente. Una sociedad verdaderamente democrática no puede construirse sobre el silencio, la intimidación ni la indiferencia, sino sobre el respeto, el diálogo, la libertad de expresión y la participación responsable de todos los sectores.

El empresariado de La Altagracia debe preservar su identidad, su independencia y su capacidad de opinión. Los grandes inversionistas, los pequeños comerciantes, los ganaderos, los propietarios de colmados y almacenes, los desarrolladores, los profesionales y los dueños de terrenos o propiedades afectados por diferentes disposiciones tienen el mismo derecho a ser escuchados y a defender legítimamente sus intereses.

Expresar una posición con firmeza y respeto no significa confrontar al Gobierno ni a las autoridades. Por el contrario, significa contribuir al fortalecimiento institucional, advertir sobre situaciones que pueden perjudicar el desarrollo de la provincia y participar activamente en la búsqueda de soluciones justas y equilibradas.

La Altagracia es una de las provincias que más aporta al crecimiento económico, turístico y social de la República Dominicana. Por esa razón, sus sectores productivos no pueden permanecer en silencio frente a decisiones que incidan en la inversión, el empleo, la seguridad jurídica, la propiedad privada y el desarrollo sostenible de nuestro territorio.

Ha llegado el momento de superar el miedo, fortalecer nuestra unidad y ejercer una representación empresarial firme, responsable y valiente. Ningún sector debe sentirse solo cuando defiende una causa justa. La unidad nos permite hablar con mayor autoridad, exigir respeto y participar en las decisiones que determinarán el futuro de nuestra provincia.

Continuará…, 

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