El cuerpo no es tu currículo: basta de juzgar a la mujer por cómo vive su sexualidad

Génesis Lara
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Por: Raquel Salas

“Una mujer es mucho más que una etiqueta: es lo que construyó, resistió, amó, creó y eligió ser.”

Pensé mucho antes de escribir este artículo porque sabía que tocaría un tema que incomoda. Sin embargo, siento que es necesario hablar de una realidad que sigue afectando a muchas mujeres: ser juzgadas por cómo viven o han vivido su sexualidad.

Con demasiada frecuencia se reduce a una mujer a lo que hizo o dejó de hacer en su intimidad, ignorando todo lo demás que la define. Su inteligencia, sus sacrificios, sus logros, su capacidad de amar, de trabajar y de levantarse después de las dificultades suelen quedar en segundo plano frente a una simple etiqueta.

Lo más preocupante es que muchas veces esos juicios no provienen solo de hombres, sino también de otras mujeres que repiten una doble moral que durante años ha medido de forma distinta a hombres y mujeres por las mismas decisiones.

Yo creo que el carácter de una mujer no se encuentra en su historial íntimo. Se encuentra en sus valores, en la manera en que trata a los demás, en cómo enfrenta los desafíos y en todo lo que aporta a quienes la rodean.

Este artículo no busca promover un estilo de vida sobre otro. La mujer que elige una vida tradicional merece el mismo respeto que la que toma decisiones diferentes. Lo que defiendo es algo más simple: el derecho de toda mujer a ser valorada por la totalidad de quien es y no por una parte de su vida privada.

Porque una mujer no es lo que hizo en su cama. Es lo que construyó, lo que resistió, lo que amó, lo que creó y lo que eligió ser cada mañana. Antes de juzgarla, debemos tener la honestidad de mirarla completa. Solo entonces podremos hablar de respeto y verdadera justicia.

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