«Verón-Punta Cana, epicentro del turismo en República Dominicana, culmina 2024 con un saldo agridulce: mientras el desarrollo económico avanza a pasos agigantados, las necesidades básicas de sus residentes siguen postergadas».
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VERON, PUNTA CANA, RD.- La ausencia de una planta de tratamiento de aguas residuales sigue siendo un problema crítico. El rápido crecimiento turístico y poblacional ha desbordado la capacidad existente, poniendo en riesgo la salud pública y el ecosistema marino. Este proyecto, aunque largamente discutido, permanece en el limbo, generando frustración entre la comunidad.
En decenas de barrios, los habitantes dependen de pozos tubulares debido a la falta de un sistema de acueducto eficiente. La insuficiente inversión en infraestructura hidráulica mantiene a muchas familias sin acceso seguro al agua, una situación insostenible en una región de tal relevancia económica.

A pesar de ser una de las zonas más visitadas del Caribe, numerosas comunidades carecen de calles pavimentadas. La falta de planificación territorial y el crecimiento descontrolado han derivado en sobrepoblación, caos vial y carencias en servicios básicos.
El reto para Verón-Punta Cana es claro: lograr un desarrollo más equilibrado que incluya no solo a los turistas, sino también a quienes hacen posible este éxito.
