Por: Genesis Lara
“Templos sacudidos por explosiones, aldeas enteras abandonadas y familias huyendo bajo el estruendo de los disparos…,”
TAILANDIA –Los choques militares entre Tailandia y Camboya volvieron a intensificarse esta semana, dejando al menos 13 muertos, más de 100 heridos y un desplazamiento que supera ya el medio millón de personas.
Las explosiones han golpeado templos y comunidades rurales, obligando a casi medio millón de personas a abandonar sus casas en cuestión de minutos.

En medio de la crisis, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que realizará llamadas directas a los líderes de ambos países, asegurando que puede “detener una guerra” que, según sus palabras, amenaza con desbordarse. Pese a ese anuncio, en la frontera continúan las acusaciones mutuas y la tensión crece sin señales de un alto al fuego real.
Las evacuaciones siguen aumentando, mientras los dos gobiernos defienden sus acciones militares y la población queda atrapada entre ataques, miedo y un conflicto que vuelve a demostrar su persistente fragilidad.




