Por: Genesis Lara
“La unión de dos colosos del streaming podría revolucionar el mercado, pero también despertar un problema.”
WASHINGTON, EE. UU. – El pasado domingo, el expresidente Donald Trump confirmó que sostuvo un encuentro reciente en la Casa Blanca con Ted Sarandos, codirector ejecutivo de Netflix, para discutir el multimillonario acuerdo que busca fusionar Netflix con Warner Bros. Discovery.
Trump advirtió que esta combinación “podría plantear un problema” debido al tamaño de su cuota de mercado y anticipó que el proceso de revisión gubernamental será riguroso, con su participación directa en la decisión final.

Trump elogió a Sarandos, describiéndolo como “un hombre fantástico”, pero reiteró sus reservas sobre el impacto de la fusión en el sector audiovisual: “Es un gran tipo… tiene muchos proyectos interesantes, pero el tamaño del mercado es enorme. No hay duda de que podría ser un problema.”
El acuerdo, valorado en 83 mil millones de dólares, integraría la plataforma HBO Max a la ya masiva base de Netflix, que supera los 300 millones de suscriptores. Por su parte, Warner Bros. Discovery reportó 128 millones de usuarios al cierre del tercer trimestre, incluyendo sus servicios como HBO Max, Discovery+ y sus plataformas deportivas.

Desde una perspectiva estratégica, esta fusión combinaría dos grandes rivales del streaming, creando un canal de distribución sin precedentes para el contenido de Warner Bros., lo que podría afectar la competencia para otros productores.




