
“Más de 55 millones de visados, incluidos los de miles de dominicanos, entran en una revisión que podría anularlos de un plumazo”.
WASHINGTON. EE.UU.– El Gobierno de Estados Unidos confirmó una medida que sacude a millones: la revisión masiva de más de 55 millones de visas vigentes, un control que incluye a todos los países pero que pone a la República Dominicana bajo una presión especial, por ser uno de los principales emisores de solicitantes.
La disposición, presentada por el Departamento de Estado y enmarcada en el segundo mandato de Donald Trump, establece que ningún visado está libre de verificación. Según la vocera Natalia Molano, se trata de un proceso “continuo”, con el objetivo de detectar casos de sobreestadía, participación en delitos, vínculos con el terrorismo o cualquier amenaza a la seguridad nacional.
El impacto es inmediato: de comprobarse irregularidades, las visas podrán ser revocadas en cuestión de horas y, en algunos casos, los portadores enfrentarían procesos de deportación. Para un país como República Dominicana, donde la movilidad hacia Estados Unidos representa trabajo, estudios y reunificación familiar, la noticia se siente como un balde de agua fría.
Analistas advierten que este tipo de revisión marca un endurecimiento radical de la política migratoria estadounidense, que ya en el pasado ha golpeado con restricciones a países latinoamericanos. Ahora, el espectro de perder una visa aprobada acecha tanto a quienes viajan por negocios como a estudiantes o turistas.




