«Las tensiones internas en el Gobierno español se agudizan mientras se ejecutan decisiones en política de defensa que generan un fuerte rechazo en sectores clave del Ejecutivo. Las acciones más recientes han desatado una tormenta política con profundas implicaciones éticas y diplomáticas.»
MADRID. – El Ministerio del Interior de España concretó la compra de más de 15 millones de balas a Israel destinadas a la Guardia Civil, una operación que contradice la postura expresada por el Gobierno tras el estallido del conflicto en Gaza. Desde Interior alegaron que la decisión se tomó tras una recomendación de la Abogacía del Estado, advirtiendo del alto coste de cancelar el contrato en su etapa final.
La medida ha sido duramente criticada por los ministros de Sumar, formación que forma parte del Ejecutivo y que rechazó de forma unánime en gabinete el aumento del gasto en defensa aprobado por el presidente Pedro Sánchez, con una subida de más de 10.000 millones de euros. La vicepresidenta Yolanda Díaz exigió una “rectificación inmediata” y la comparecencia del ministro Grande-Marlaska, calificando la operación como una “vulneración flagrante de los acuerdos”.
Desde Izquierda Unida, Sira Rego pidió la cancelación del contrato y una auditoría de otros vínculos con Israel. Enrique Santiago incluso sugirió que Sumar podría abandonar el Gobierno.
