Gaza bebe sal y desesperación bajo un cielo de bombas

Una crisis olvidada que ahoga vidas bajo bombas y desidia política

Karla Silverio
2 Lectura mínima

El agua en Gaza es un lujo letal; millones sedientos sobreviven a la desolación.

CIUDAD DE GAZA. GS – Bajo un sol inclemente, millones de gazatíes recorren kilómetros a pie buscando agua, muchas veces salobre o contaminada, agravando una crisis hídrica que ya era grave antes del conflicto. La guerra destruyó el 80 % de las infraestructuras hidráulicas, dejando a la población dependiente de camiones cisterna y grifos improvisados.

El corte inicial del suministro por parte de Israel, tras el ataque de Hamás en octubre de 2023, fue parcialmente revertido, pero el agua no fluye por los grifos. Bombardeos y daños en pozos y redes de distribución mantienen a la mayoría sin acceso directo al líquido vital.

Solo una planta desalinizadora funciona, gracias a electricidad israelí, mientras la mayoría de pozos está fuera de servicio o contaminados. La acumulación de residuos y la paralización de estaciones de bombeo han convertido la ciudad en un foco sanitario crítico.

Las autoridades reconocen su incapacidad para responder a esta emergencia, mientras la salinidad del agua subterránea supera niveles seguros, poniendo en riesgo la salud de la población. Proyectos para llevar agua desde Egipto se planean, pero muchos ven estos intentos como maniobras políticas para controlar a la población.

El agua, un recurso básico, se convierte en una herramienta de poder en un territorio donde la supervivencia diaria se vuelve un acto de resistencia y desesperación.

Comparte Este Artículo
No hay comentarios

Deja un comentario