La reciente sesión parlamentaria culminó con la votación unánime de esta enmienda, aunque los detalles no fueron revelados en su momento. El líder norcoreano, Kim Jong-un, había solicitado previamente que se aclararan las fronteras nacionales y que se considerara al Sur como el principal enemigo de la nación. Este cambio refleja un alejamiento del diálogo y una intención de formalizar la existencia de dos Estados distintos en la península.
La modificación constitucional ocurre en un contexto de tensiones crecientes entre ambos países, intensificadas tras intercambios de disparos en la frontera. El Ejército surcoreano respondió a las detonaciones norcoreanas, que estaban destinadas a destruir tramos de carreteras que conectan ambas naciones.
Expertos advierten que esta decisión puede empeorar aún más el ambiente en la región, dificultando cualquier posibilidad de diálogo futuro y aumentando la polarización entre las dos Coreas.