Por: Genesis Lara
“Lo que comenzó como una deuda mínima terminó con un agricultor de 69 años muerto a estocadas en plena discusión. El agresor huyó y la comunidad está en shock.”
VILLA TAPIA, RD – Un hecho de violencia estremeció a la comunidad de Toro Lindo, en el municipio de Villa Tapia, provincia Hermanas Mirabal, cuando un prestamista informal asesinó a cuchilladas al agricultor Ramón Aníbal Durán García, de 69 años. El motivo: una deuda de apenas RD$9,000. El victimario, identificado como Luis Alfredo de León, se encuentra prófugo.
Testigos relataron que ambos hombres sostuvieron una discusión acalorada por la deuda, y que el prestamista, sin mediar más palabras, agredió al agricultor con un arma blanca. La víctima fue trasladada aún con signos vitales a un centro médico cercano, pero falleció poco después, posiblemente por un paro cardiaco derivado del ataque. El suceso ha encendido las alarmas sobre los riesgos de los préstamos informales y la falta de regulación en comunidades rurales.
En lugares donde el acceso a financiamiento formal es limitado, muchos recurren a prestamistas sin contrato ni mediación legal. Cuando no hay reglas claras, los desacuerdos terminan resolviéndose con violencia. Esta tragedia deja al descubierto una peligrosa realidad: los agricultores, además de lidiar con la tierra, enfrentan amenazas invisibles que pueden costarles la vida.

La fuga del agresor y la ausencia inmediata de justicia reflejan una falla en el sistema de protección comunitaria. La comunidad exige respuestas, pero también medidas urgentes para evitar que nuevas víctimas caigan por disputas económicas mínimas en manos de prestamistas armados y sin control.




