Por: Genesis Lara
«La misa solemne en honor a la Virgen de la Altagracia reunió a las principales autoridades del país en un acto de fe y unidad.»
HIGÜEY, RD – La tradicional misa solemne en honor a la Virgen de la Altagracia reunió este 21 de enero a un abanico de figuras clave de la política y la sociedad dominicana, sin embargo, la notable ausencia del presidente Luis Abinader marcó un contraste con años anteriores.
Altos funcionarios, entre ellos la vicepresidenta Raquel Peña, la primera dama Raquel Arbaje, ministros y alcaldes, acudieron a rendir homenaje en la Basílica Catedral Nuestra Señora de la Altagracia, reafirmando la relevancia histórica y espiritual de esta celebración para el país.

La presencia de Carolina Mejía, alcaldesa del Distrito Nacional, Karina Aristy, alcaldesa de Higüey, y el expresidente Hipólito Mejía, junto a representantes institucionales, subrayó la importancia nacional que representa esta fecha.
Aun así, la ausencia del jefe del Estado no pasó desapercibida, generando preguntas y expectativas en torno a su agenda y su postura frente a esta tradición que congrega a miles de fieles.




