Por: Genesis Lara
“Un satélite detecta deformaciones del planeta imperceptibles al ojo humano y las convierte en alertas que pueden salvar vidas.”
SRIHARIKOTA / EE UU-India – El 30 de julio de 2025, India y Estados Unidos lanzaron conjuntamente el satélite NISAR desde el centro espacial Satish Dhawan. Esta misión fusiona los radares de banda L y banda S en un solo sistema orbital, que orbita la Tierra a 747 km de altitud y escanea cada rincón del planeta y sus glaciares cada 12 días, sin importar nubosidad o presencia de noche, con una precisión milimétrica. El aparato, con precio estimado en 1 500 millones de dólares, incorpora una antena de 12 metros y tiene capacidad para capturar alteraciones del terreno o estructuras tan pequeñas que miden apenas centímetros.
El satélite fue concebido para observar cambios sutiles que pueden preceder terremotos, deslizamientos, envejecimiento de infraestructuras o variaciones en ecosistemas agrícolas. Los datos se compartirán abiertamente con gobiernos, científicos y organizaciones de gestión de emergencias, permitiendo decisiones más informadas en sectores como agricultura, gestión hídrica, planificación urbana y protección costera. Esta cooperación espacial refuerza la capacidad de alerta temprana ante fenómenos naturales.

Por qué importa: dota al mundo de una vista global con nivel de detalle sin precedentes. Para qué sirve: anticipar desastres, proteger infraestructuras y mejorar la planificación climática. Qué afecta: comunidades rurales, zonas costeras, organismos de respuesta y sistemas agrícolas. Alerta: sin acceso a datos tan precisos, pequeños desplazamientos del suelo o cambios glaciares pasarían desapercibidos hasta convertirse en tragedias.
Este nuevo ojo en el espacio transformará la forma en que se entiende y se protege el planeta. El sector científico, los gobiernos de países en desarrollo y las poblaciones vulnerables ganan una herramienta que convierte datos en previsión y previsión en protección colectiva.




