Por: Genesis Lara
«Mientras las pandillas controlan casi la mitad del territorio haitiano y suman miles de muertos, la propuesta estadounidense enfrenta un veto que podría condenar al país a la anarquía total.»
WASHINGTON. EE.UU. –La crisis en Haití alcanza niveles alarmantes y Estados Unidos ha decidido responder con una propuesta ambiciosa: presentar ante el Consejo de Seguridad de la ONU una misión de seguridad reforzada para detener el dominio casi absoluto que ejercen las pandillas armadas, que controlan más del 80% del país. Esta iniciativa busca superar las limitaciones de la actual operación internacional, insuficiente y debilitada, con capacidades ampliadas en combate e inteligencia para restablecer el orden y proteger a la población.
La violencia no solo ha generado una emergencia humanitaria con más de 1,500 asesinatos solo en el segundo trimestre de 2025, sino que ha colapsado las instituciones locales, dejando a miles de haitianos en situación de vulnerabilidad extrema. El aumento de secuestros, desplazamientos y abusos agrava la crisis social y económica, afectando especialmente a las comunidades urbanas más pobres y al sector empresarial, que ve paralizada la inversión y la creación de empleo.
Para lograrlo, EE.UU. propone convertir la actual fuerza multilateral liderada por Kenia en una misión oficial de mantenimiento de paz bajo mandato de la ONU, dotándola de mayor personal y recursos. Sin embargo, esta estrategia se enfrenta a un gran obstáculo: el poder de veto de China en el Consejo de Seguridad, que hasta ahora ha bloqueado intentos similares, poniendo en duda el futuro inmediato de la propuesta.

Este impasse geopolítico no es solo un juego diplomático; representa una alerta crítica para la estabilidad regional y la seguridad hemisférica, dado que el caos en Haití puede generar oleadas migratorias y un aumento de la criminalidad transnacional. Para sectores clave como la diáspora haitiana, las ONG humanitarias y los inversionistas, el desenlace de esta misión determinará si Haití puede aspirar a salir de su ciclo de violencia o si seguirá hundido en la anarquía.




