Por: Nathalia Taveras
“Dos años de promesas y aún ningún aumento. Nos cansamos de esperar”
SANTIAGO. STGO. RD – El Hospital José María Cabral y Báez se convirtió en epicentro de una nueva crisis sanitaria tras la paralización total de psicólogos, bioanalistas, enfermeras y técnicos, quienes denuncian el incumplimiento del acuerdo salarial firmado por el Gobierno en 2022. El paro, que dejó sin atención a decenas de pacientes, es una respuesta directa al silencio oficial frente a demandas de aumento salarial, incentivos, reclasificaciones y mejoras para jubilados del sector salud.
Los manifestantes, liderados por Apolinar Rivas Genao y Víctor Castillo, señalaron que el incremento del 25% prometido nunca se concretó y que los jubilados siguen desamparados. Mientras tanto, las áreas de emergencia fueron las únicas operativas, pero consultas externas y pruebas diagnósticas se cancelaron sin aviso, generando frustración entre usuarios.
La protesta se tornó aún más crítica cuando el Colegio Dominicano de Profesionales de Enfermería (Codopenf) denunció que las autoridades están incumpliendo múltiples acuerdos: desde nivelación salarial hasta dotación de insumos, equipos médicos y personal capacitado. Según Berta de la Cruz, al país le faltan más de 5,000 enfermeras para cubrir la demanda básica en hospitales públicos.

Además de la falta de cumplimiento, preocupa la contratación de personal no calificado para manipular equipos médicos, lo que pone en riesgo la salud de los pacientes. También exigen la aprobación de 1,000 reclasificaciones, incentivos fronterizos, pensiones pendientes y nuevos nombramientos.
Los trabajadores aseguran que, de no haber respuestas en 48 horas, la protesta escalará a una concentración nacional que podría impactar aún más el ya debilitado sistema de salud pública dominicano.
LÍNEA EDITORIAL:
La salud no puede seguir secuestrada por la negligencia estatal. Exigimos compromiso real con quienes sostienen los hospitales públicos.





