«Durante meses fueron señalados como culpables de un crimen atroz. Hoy, ya liberados y con su inocencia comprobada, aseguran que el verdadero castigo apenas comienza.»
SAN PEDRO DE MACORÍS, RD. — Alex Cruz Díaz y Joaquín Hidalgo, los dos jóvenes descargados del caso de violación y asesinato de Paula Santana Escalante, rompieron el silencio este martes para exigir al Estado una compensación por los siete meses que pasaron injustamente en prisión preventiva. Aseguran que fueron torturados, expuestos públicamente sin pruebas, y que su vida quedó marcada por un estigma social que no se ha borrado pese a la verdad judicial.
“Me pusieron cinco fundas negras en la cabeza. Me daban trompadas en el estómago, me decían que me iban a matar”, relató uno de ellos, al describir los abusos sufridos durante los interrogatorios. Ambos denuncian que fueron golpeados, esposados con violencia y sometidos a tratos degradantes.
Ahora, junto a su equipo legal, exigen una compensación por los daños patrimoniales, morales y a su dignidad, y advierten que si no se archiva definitivamente el caso, procederán con acciones legales más contundentes contra el Estado dominicano.



