Cuando llegué a este paraíso turístico, nunca imaginé que mi aventura se convertiría en una historia de miedo. El tránsito es un desorden, un caos. La Dirección General de Tránsito, Digesset, y el Intrant como instituciones supuestamente encargadas de mantener el orden vial no tienen control alguno en las calles de Bávaro Punta Cana.
Me dijo Whalas con cara de espanto.
-No es un cuento bro!.- Reafirmó y llevó la taza de café a su boca para otro sorbo.
-Dime la verdad, hermano, ¿Este tollo vial siempre ha sido así?-. Insistió. Y me contó todo…,
Mira, mi recorrido comenzó en el Boulevard Frank Rainieri, donde la anarquía reina suprema. Conductores sin educación, ansiosos por llegar primero, se pasan de un carril a otro sin importarles la vida de los demás. Los rebases forzosos son la norma, y los gritos y bocinazos, la banda sonora. ¿Dónde están las autoridades? Cobrando multas en lugares seguros, mientras el caos se desata en las calles.
Pero lo que más me espantó fue la presencia de camiones pesados sin señalización, sin rótulos de identificación, que se mueven como fantasmas entre el tráfico, sin importarle a nadie. ¿Quién los controla? ¿Quién responde por ellos? La respuesta es simple: nadie.
La falta de educación vial es un cáncer que corroe nuestra sociedad. Conductores que no respetan las señales, que no ceden el paso, que no tienen la más mínima consideración por la vida de los demás. Y mientras tanto, las autoridades siguen cobrando multas en lugares donde no es necesario, abandonando su misión de mantener el orden vial-.
-Espera. Espera. Relájate. Le dije intentando calmarlo mientras le despedía en su regreso a Europa, a dónde parecía estar ansioso por regresar, no sé si porque extrañaba a su familia o por el pánico de conducir en Bávaro Punta Cana.
Y yo, regresé a este rincón a escribir esta historia, no como cuento, no como noticia, sino como un llamado al país a salvar nuestra imagen de país glorioso de esta bestialidad con la que nosotros mismos nos vendemos por nuestra mala conducta.
SEÑOR PRESIDENTE, Luis Abinader Corona:
Es hora de que el gobierno tome acción. Es hora de cambiar lo que no sirve. No podemos seguir permitiendo que la corrupción y la incompetencia sigan poniendo en riesgo la vida de los ciudadanos y visitantes. El legado de este gobierno que ya termina no puede seguir siendo comprometido por favores políticos y posiciones dudosas.
¡Es hora de cambiar! ¡Es hora de que la Digesset y el Intrant hagan su trabajo! De que, más que recaudar dinero fácil en áreas concurridas…, se ponga orden vial total.