“Todos los días voy allí y lo único que conseguimos son balas”, denunció un sobreviviente de la masacre durante el reparto de ayuda en Gaza.
GAZA. PS – La entrega de alimentos en Gaza se ha convertido en una sentencia de muerte. Al menos 60 personas fueron asesinadas y más de 200 resultaron heridas por disparos del ejército israelí cerca de centros de distribución de ayuda, según confirmó la Defensa Civil del enclave.
La tragedia ocurrió en medio de una crisis humanitaria extrema, donde más de dos millones de personas enfrentan hambruna inminente tras casi dos años de guerra y meses de bloqueo.
La organización GHF, que opera centros de ayuda en el sur de la Franja con respaldo de Estados Unidos e Israel, ha sido señalada como epicentro de múltiples muertes durante repartos de alimentos. Naciones Unidas y ONG se niegan a colaborar con la fundación, alegando que actúa como brazo logístico del ejército israelí. La situación empeora con cada día. La ONU reporta 875 muertos desde mayo por intentar conseguir comida, 674 de ellos cerca de los puntos de GHF.
Los disparos israelíes, justificados como «advertencias», ocurren mientras miles de familias desesperadas hacen fila con la esperanza de alimentarse. Gaza no solo tiene hambre: se desangra en las puertas de la ayuda internacional.





