«La reciente intervención vial en el Boulevard Turístico del Este busca reducir accidentes, para algunos es un paso hacia el orden; para otros, una decisión improvisada que complica aún más el tránsito.»
Verón–Punta Cana.– El cierre del cruce de El Ejecutivo no solo marca una intervención vial, sino el inicio de una transformación en la forma en que se mueve el distrito turístico más dinámico del país. La medida, ejecutada por la Digesett junto a RD Vial, el Intrant, Obras Públicas y el Ayuntamiento de Verón–Punta Cana, busca reducir accidentes en uno de los puntos más conflictivos del Boulevard Turístico del Este.

Durante años, este tramo ha sido escenario de choques, embotellamientos y maniobras peligrosas que ponían en riesgo tanto a conductores como a peatones. Sin embargo, el cierre ha provocado una fuerte división entre quienes celebran la intervención y quienes la califican como una decisión apresurada. “Este ha sido el mayor disparate que se les ha podido ocurrir. Siempre optan por lo más fácil, sin pensar en las consecuencias reales. No están solucionando nada, solo trasladando el problema a otro lado… y empeorándolo”, expresó un residente indignado.


Otros, en cambio, consideran la medida un mal necesario para avanzar hacia una reorganización vial más amplia. “Bien que se estén tomando cartas en el asunto. Ese cruce es peligroso, y mientras no se tomen otras medidas, lo mejor es que hayan intervenido”, comentó una conductora que transita diariamente la zona.
Para los comerciantes y motoconchistas del área, el cierre representa incertidumbre. Algunos aseguran que el flujo de clientes ha disminuido por la dificultad de acceso, mientras otros confían en que, una vez se adapten las rutas alternas, la movilidad mejorará. Ingenieros de tránsito consultados por Punta Cana Post coinciden en que esta acción forma parte de una fase de prueba para evaluar patrones de tráfico y ajustar soluciones definitivas.
Sin embargo, las quejas no se limitan al cierre. “Ese Bávaro está que no sirve: las calles sucias, los hoyos, el tránsito vial no existe. Solo hay una calle y tapones de más de 45 minutos en hora pico para salir a la principal. Da vergüenza la cara del país en estas condiciones”, reclamó otro residente, reflejando el malestar generalizado por el deterioro urbano.

En los próximos días, las reacciones de la ciudadanía y los resultados del tráfico determinarán si esta apuesta por la seguridad logra también mejorar la movilidad en el corazón del destino turístico más visitado del Caribe.






