Por: Genesis Lara
“Permitir la reelección indefinida y revivir la minería metálica es darle la espalda al pueblo, al medioambiente y a la democracia misma.”
SAN SALVADOR, EL SALVADOR –El arzobispo José Luis Escobar Alas alzó su voz desde la catedral metropolitana para condenar dos de las decisiones más polémicas del gobierno salvadoreño: la reforma constitucional que permite la reelección presidencial indefinida y la Ley General de Minería Metálica de 2024. Ante una asamblea repleta de fieles, calificó estas medidas como una afrenta a la legitimidad democrática y a los derechos del pueblo, advirtiendo que fueron aprobadas sin consulta pública y con un Congreso completamente alineado al poder ejecutivo.
Escobar Alas exigió la derogación inmediata de ambas disposiciones. En el caso de la reelección, recordó que toda modificación constitucional que afecte los principios fundamentales del Estado debe pasar por la voluntad del pueblo. Acusó a los legisladores de distorsionar el espíritu de la democracia representativa, al permitir que el presidente Bukele pueda extender su mandato más allá del límite razonable, fijando como meta su participación en los comicios de 2027.
Respecto a la minería metálica, el prelado denunció que la nueva ley pone en riesgo la salud ambiental del país. Al declarar al Estado como único responsable de la exploración y explotación minera, se abre la puerta a proyectos extractivos que históricamente han devastado fuentes de agua, suelos agrícolas y comunidades enteras. La Iglesia, junto a diversos sectores ciudadanos, entregó más de 150 mil firmas para frenar esta normativa que amenaza con un impacto irreversible sobre el ecosistema.

Ambos reclamos no solo constituyen un acto de defensa institucional, sino también una advertencia directa al poder. Estas reformas afectan a comunidades vulnerables, debilitan el sistema democrático y consolidan un modelo de gobierno concentrado. El mensaje del arzobispo representa un desafío frontal a la narrativa oficialista y marca un punto de tensión entre la Iglesia y el gobierno que puede crecer en los próximos meses.




