
“En medio de un apagón masivo que dejó a millones sin electricidad, Punta Cana continua con energía eléctrica gracias a un modelo energético privado que no depende del Estado.”
PUNTA CANA. RD – Este lunes, un apagón masivo que dejó sin energía a sectores del Gran Santo Domingo, Santiago, San Francisco de Macorís y Dajabón volvió a poner en evidencia las debilidades del servicio eléctrico nacional.
A diferencia del resto del país, donde el servicio es subsidiado y manejado por empresas públicas con altos niveles de pérdidas y deficiencia, en Punta Cana opera Consorcio Energético Punta Cana-Macao (CEPM), una empresa privada que genera, transmite, distribuye y comercializa electricidad para la zona turística desde 1992.

Este modelo, donde cada usuario paga por la energía que consume y la empresa reinvierte en infraestructura, ha resultado en uno de los sistemas más confiables y con menos interrupciones del país, con reportes de tan solo unas pocas horas de corte al año para sus clientes, frente a los constantes apagones del sistema estatal. Mientras las distribuidoras públicas dependen de subsidios crecientes, enfrentan pérdidas técnicas y comerciales que superan el 35 % y drenajes fiscales millonarios, CEPM opera sin subsidios y con estándares de servicio comparativamente más altos.

Este contraste no solo afecta la calidad de vida diaria, sino que define la competitividad turística; donde Punta Cana ha sabido asegurar energía estable para grandes hoteles y negocios, otros destinos del país siguen luchando con un servicio inestable que requiere constantes apoyos del Estado para intentar mantener planes básicos de electricidad.


