
“Un acto de hermandad que fija a Ramón “Manolito” Ramírez como huésped de honor en pleno corazón de Zipaquirá.”
ZIPAQUIRÁ, CND – COLOMBIA. En la conmemoración del 209 aniversario de los Mártires Zipaquireños, Zipaquirá rindió homenaje no solo a sus héroes patrióticos sino también a figuras contemporáneas de liderazgo internacional. Durante la ceremonia en la Plaza de los Comuneros, el alcalde de Verón‑Punta Cana, Ramón Antonio “Manolito” Ramírez, fue distinguido como huésped distinguido y recibió las llaves de la ciudad, en un gesto de amistad y cooperación entre ambos municipios.
El desfile cívico‑militar, en esta edición encabezado por autoridades locales y personalidades invitadas, sorprendió con un peculiar cambio de ruta: por primera vez, partió desde el barrio San Juanito hasta la Plaza de los Comuneros, simbolizando una apertura comunitaria sin precedentes. La jornada incluyó ofrendas florales, ceremonias solemnes y discursos de reconocimiento a militares y representantes internacionales.

La figura del alcalde zipaquireño Fabián Roja presidió el acto, destacando en su discurso los valores de unión, solidaridad y cooperación internacional que marcan el espíritu de Zipaquirá. La entrega de llaves y la declaratoria formal cerraron un capítulo de compromiso mutuo con desarrollos culturales y sociales compartidos.
Paralelamente, Ramírez fue reconocido por su impulso al turismo y a la cooperación internacional durante la feria ANATO‑2025 en Bogotá, y otras colaboraciones con ciudades de Colombia, Perú y España, reforzando su rol como puente de alianzas regionales. Su gestión al frente del distrito Verón‑Punta Cana ha sido destacada por avances en iluminación pública, ordenamiento urbano y políticas sociales transparentes.
Este homenaje se entrelaza con la memoria histórica del sacrificio de seis moradores de Zipaquirá: Agustín Zapata, Luis Sarache, Luis Gómez, José María Riaño, Francisco Carate y Juan Nepomuceno Quiguarana, fusilados el 3 de agosto de 1816 por órdenes de Pablo Morillo durante la Reconquista española. La conmemoración busca no solo honrar su legado, sino también reafirmar la identidad cívica zipaquireña ante el desafío del presente.





