Por: Nathalia Taveras
“El ABA potencia habilidades y rompe barreras para niños con autismo en la escuela y la comunidad.”
SANTO DOMINGO. RD – El Trastorno del Espectro Autista (TEA) sigue siendo uno de los principales retos en educación e inclusión social en República Dominicana. Niños y niñas diagnosticados requieren atención especializada que combine profesionales capacitados y familias comprometidas para garantizar desarrollo integral.
El Análisis del Comportamiento Aplicado (ABA) se consolida como la intervención más recomendada. Esta disciplina científica observa, analiza y modifica conductas específicas mediante técnicas sistemáticas, promoviendo habilidades funcionales, académicas y sociales, y reduciendo comportamientos que limitan la adaptación del niño en distintos entornos.
Una estrategia clave del ABA es el reforzamiento positivo, que valida conductas apropiadas para que se repitan naturalmente. Por ejemplo, un niño que guarda su material y recibe retroalimentación verbal positiva aumenta la probabilidad de repetir la conducta en casa, en la escuela o con otros niños.
Estudios respaldan su efectividad. Investigaciones como las de Frolli et al. (2017) muestran que la intervención ABA permite a los niños con autismo integrarse al aula regular y mejorar significativamente conductas sociales, como compartir o colaborar con compañeros, alcanzando niveles cercanos a sus pares.
En República Dominicana, la Unidad-ABA del CESIC de la Unibe brinda atención especializada a niños de 2 a 8 años y formación a profesionales. Su objetivo es garantizar terapias accesibles y de alta calidad, fomentando inclusión educativa y social mediante estrategias basadas en evidencia científica.






